En la salsa, el timbalero usa el cencerro en la sección de mambo para marcar el patrón rítmico que invita a bailar y define el carácter bailable de la pieza. El cencerro de mambo (como el LP225) tiene un tono agudo brillante que se escucha sobre toda la orquesta y sirve de guía rítmica para los bailadores. En el montúno (coro final), el timbalero alterna entre el cencerro de mambo y los timbales para generar dinámicas rítmicas. La clave del cencerro es la que define si la orquesta toca en clave de 2-3 o 3-2.